El tabernáculo
original que, según la tradición, encontró el pastorcillo en un enebro,
conocido popularmente como La Reliquia,
desapareció en julio de 1936 junto con todos los bienes artístico-religiosos de
la iglesia y de la ermita. Estuvo unos días depositada, junto con otras piezas
de orfebrería, en la Casa de la Vila. Unas milicianas de Caspe, en nombre del
Consejo de Aragón, se las llevaron, pocos días más tarde con intención de
fundirlas y vender los metales preciosos, para financiar la compra de armas
destinadas al Ejército Republicano.
La familia Conchello Aznar, conocida por Casa de
la Jaima, tenía una réplica de La
Reliquia en madera, que consiguió
salvar, escondida en una caseta del vergel de su casa. Con este modelo se
reconstruyó, en plata La Reliquia actual.
En 1950-1952, siendo Lucas Bel Conchello presidente de la Junta de la Ermita,
se entregaron a un orfebre de Zaragoza más de siete kilos de antiguas monedas
de plata, donadas de los fieles de Fórnoles, junto con la réplica de madera.
Así se reconstruyó el relicario y se celebraron grandes fiestas por Santa
Mónica, con muy numerosa asistencia de gente de los pueblos de toda la contornada
No hay comentarios:
Publicar un comentario